Herramienta interactiva
El coche no arranca: empieza por lo que ves y oyes.
Cuatro respuestas permiten ordenar las primeras hipótesis sin asumir automáticamente que la batería está averiada.
Orientación inicial
¿Qué ocurre cuando intentas arrancar?
Describe únicamente lo que ves y oyes. El resultado ayuda a decidir el siguiente paso, pero no sustituye una medición ni un diagnóstico profesional.
Cómo leer el resultado
Cómo razona este asistente
Cuatro preguntas, una hipótesis de partida
El asistente cruza cuatro datos: qué hace el motor al girar la llave o pulsar el botón, cómo se comportan las luces del cuadro, qué sonido se oye y si hay alguna señal de peligro. Con esa combinación propone por dónde empezar, no cuál es la avería.
Por ejemplo, luces débiles o apagadas y clics repetidos al intentar arrancar apuntan a una alimentación de 12 V insuficiente. Un motor que gira con normalidad pero no llega a arrancar desplaza la sospecha hacia combustible, encendido o inmovilizador, y ahí la batería deja de ser la primera candidata.
Por qué pregunta por señales de peligro
Humo, fugas, olores anormales, chispas o calor intenso cambian las prioridades: si respondes que sí, el asistente te pedirá que dejes de intentarlo y busques asistencia. Repetir intentos de arranque en esas condiciones puede empeorar la situación.
Después del resultado
Si la orientación apunta a la batería, mide su tensión o pide que la midan antes de sustituirla. Si el coche arranca con pinzas y vuelve a fallar, el problema puede estar en la carga o en un consumo en reposo, no solo en la batería.